Viernes, 4 de agosto, a las 08:00 horas. En los aseos de señoras de las oficinas de una empresa:

- Maruchi, ¿qué te pasa que estás llorando?
- Ay, Piti, creo que mi marido me engaña con otra.

Viernes, 4 de agosto, a las 08:15 horas. Suena el teléfono de un despacho de las oficinas de la misma empresa:

- Teté, soy Piti... Maruchi está fatal, su marido la engaña con otra.

Viernes, 4 de agosto, a las 09:00 horas. Suena el teléfono de otro de los despachos de las oficinas de la misma empresa:

- Cuca, te vas a caer de la silla... Me ha contado Piti que el marido de Maruchi es un cerdo, se ha liado con otra y la va a dejar. Cuéntaselo a todas éstas en el desayuno, que yo hoy no puedo ir, tengo una reunión.

Viernes, 4 de agosto, a las 11:00 horas. En la cefetería de la empresa de marras:

- Chicas, esto es muy fuerte, cuando me lo ha dicho Teté no me lo podía creer. El marido de Maruchi, el muy hijo de su madre, la va a dejar porque se larga con otra. No me ha contado más, pero seguro que la ha dejado embarazada.

Viernes, 4 de agosto, a las 12:20 horas. Maruchi se levanta de su silla y va de nuevo al aseo. Conversación que se inicia en las mesas de alrededor de la de Maruchi:

- Maruchi no se merece pasar por esto. Yo la veo muy mal, no me extrañaría nada que hiciera una locura el día que definitivamente su marido se largue.

- ¡Ay, Leti, no me asustes ! ¿Tú crees? Yo no me quito de la cabeza a la otra guarra... Andará por ahí presumiendo de bombo.

Viernes, 4 de agosto, a las 12:30 horas. En la recepción de las mismas oficinas:

- Pepi, ¡ de lo que me acabo de enterar al pasar por el Departamento de Maruchi ! Se va a suicidar, se lo ha dicho a Cuqui y a Leti. Su marido está viviendo con otra y... ¡están esperando gemelos !

Viernes, 4 de agosto, a las 12:45 horas. Pepi en la máquina fotocopiadora. Se acerca Lolo, el chico de prácticas:

-¿Te echo una mano, Pepi?
- Ay, Lolo, pues mira, sí, porque llevo un disgusto encima que no acierto ni a darle a los botones. Maruchi nos deja, Lolo.
-¿Cómo que nos deja? ¿La han despedido?
- Ojalá fuera eso, Lolo. Su marido, que es un mujeriego y un golfo, está esperando trillizos de una pelandrusca con la que se ha ido a vivir. Maruchi está destrozada.

Viernes, 4 de agosto, a las 13:00 horas. Lolo en los aseos de caballeros de, por supuesto, la misma empresa:

- Chema, ¿encuentras rara a Maruchi?
- Pues, ahora que lo dices, le he visto hoy mala cara, ¿por qué, pasa algo?
- ¿Que si pasa? La han despedido, pero eso no es nada, es que además su marido va a tener trillizos con una furcia y ha mandado a Maruchi a la porra. Maruchi no puede más y se va a suicidar.

Viernes, 4 de agosto, a las 13: 15 horas. En la máquina del café de... sí, de las oficinas de la empresa. Chema y Luchi cuchicheando:

- A ver si te he entendido bien, Chema... O sea, que a Maruchi la han despedido y se va a tirar por la ventana de su despacho... Pero a ver, ¿me dices que es porque su marido dice que es una furcia o porque se ha quedado embarazada de trillizos?

Viernes, 4 de agosto, a las 13:30 horas. Luchi llama por teléfono a Candela, hermana del marido de Maruchi, y que, casualmente, trabaja también en las oficinas de la empresa (aunque ahora está de vacaciones):

- Candela, soy Luchi, te llamo desde la oficina, tienes que hablar urgentemente con tu hermano. A mí me duele decirte esto, pero él se tiene que enterar tarde o temprano: a tu cuñada Maruchi la ha despedido el jefe cuando le ha dicho, la muy furcia, que la había dejado embarazada de trillizos. Que sí, Candela, que sí, que a saber el tiempo que llevaba la muy mosquita muerta liada con el jefe... Y ahora dice que se va a suicidar tirándose por la ventana esta misma mañana...¡ja! Y tu pobre hermano en Babia... se lo tienes que decir,y cuanto antes.

Viernes, 4 de agosto, a las 13:4o horas. Candela al teléfono. Al otro lado, su hermano y marido de Maruchi:

- No digas que mamá y yo no te lo advertimos, sabiamos que Maruchi no era trigo limpio, pero tú, hala, que eran cosas nuestras. Pues toma, ahí tienes la prueba. Poniéndote los cuernos con su jefe, esperando trillizos de él, encima ahora sin trabajo, y fingiendo que se va a suicidar... ¿Lucas? ¿Lucas, me oyes, estás ahí? ¿Lucas? ¡Lucas!

Viernes, 4 de agosto, a las 14:00 horas. Suena el teléfono de la mesa de Maruchi.

- ¿Sí?
- Policía Nacional, ¿es usted María Prado Gómez?
- Sí, soy yo, dígame, ¿qué ocurre?
- Lo lamento, señora, pero su esposo ha fallecido, se acaba de tirar del sexto piso del edificio donde trabaja.

Maruchi cuelga el teléfono. Se levanta de su silla y se encamina a los aseos de señoras. Entra en ellos, se apoya en uno de los lavabos. Rompe a llorar. Piti entra:

- Maruchi, ¿qué te pasa que estás llorando?